Si te laten los viajes largos, el arte, la música o simplemente conectar con gente de todo el mundo, puedes ser parte del equipo.
Buscamos voluntarios que quieran echar la mano en lo que hace especial este lugar: pintar un mural, ayudar en el desayuno, organizar una noche de karaoke, mantener la buena vibra fluyendo o documentar nuestras aventuras.
A cambio, te damos cama, desayuno, y algo que no se compra con dinero: una comunidad, un rooftop que se siente hogar, y la certeza de que Vallarta se queda contigo.
Aquí no hay jefes, hay compas. Y cada quien deja su huella —a veces en la pared, a veces en el corazón de la banda que pasa por aquí.
Si sientes que la vida te está pidiendo andar en chanclas, mándanos un mensaje.